Luna Azul, tan mágica como tú quieras

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luna azulLa Luna, tan cíclica, tan precisa… tan femenina… tan bruja. Sin descanso va y viene, crece y decrece en su gracioso hacer el amor con el Sol cada 28 días. Pero, caprichosa como todo lo femenino, deja que ciertas variaciones del calendario algunas veces se da que durante un mismo año se pueden llegar a tener 13 lunas llenas en vez de 12.

Las Brujas y la Luna. Dicen que la Luna está llena durante tres días seguidos: la Luna llena Ninfa brilla en la noche antes de alcanzar todo su esplendor; la Luna llena Reina es la Luna llena propiamente dicha ; y la Luna llena Bruja ilumina la noche siguiente. Durante estas tres noches hemos de honrar la belleza y el poder de la Luna.

La Luna Azul se produce cuando la Luna dentro de su ciclo de 28 días aparece dos veces dentro del mismo mes del calendario, debido a la duración de 31 días de dicho mes. Este por consiguiente es un fenómeno fuera de lo común que ocurre sólo una vez cada pocos años. De ahí la frase, “una vez en una luna azul”. La nombran Azul porque, cuando hizo erupción el volcán Karakatoa, la segunda Luna Llena de ese mes iluminaba la noche y las cenizas del volcán le dieron ese tono azulado, desde entonces tomó su nombre de Luna Azul.

Hay quienes dicen que las lunas azules son buenas para la adición de energía a esos objetivos deseados, son especiales para adquirir mayor conciencia espiritual, y para ajustar nuestras prácticas de adivinación. Otros están convencidos de que la energía de la Luna Azul se presta muy bien para el establecimiento de objetivos e intenciones.

Yo, creo que la Luna Azul es tan mágica como cada uno crea. Para algunos puede tener la doble carga de la Luna Llena, hay para quienes es tan mística como una oración, o quienes esperan el tiempo con tal devoción que conjuran en esta noche los hechizos más especiales. Para algunos, una Luna Azul es una Luna de objetivos.

La magia de una Luna Azul está en el corazón de cada quien. Cada uno de nosotros sabe qué tan azul es su vida, qué tan azules son sus noches y qué tan azules son sus lunas.

Las mías, siempre muy azules, siempre muy hechizadas.