Soy

No hay comentarios »

No soy mi nombre pero sí su resonancia. 

Soy el primer rayo de luz que percibo al abrir los ojos y me convierto en día mientras mis pasos toman su andar.

Soy el viento, el agua, la prisa y la calma. Soy el tiempo y la pausa, el saludo y la mirada que se cruza con otros ojos que son en su propia prisa y me regalan la pausa de una sonrisa.

Soy los silencios y la obscuridad de mis ojos cerrados. Soy la tibia caricia que mi cabello le regala a mis senos cuando cae sobre ellos y la suavidad de mi respiración al despertar.

Soy mis verdades, esas que no son las verdades de otros: soy mis convicciones y mis dudas.  Soy la acción y el deseo de lograr. Soy la palabra pronunciada que se compromete al hacer y la acción consciente de la reacción.

Soy suavidad y desastre caprichoso, soy tormento y lágrimas que rompen en desesperación, pero también soy la razón que encuentra salida. 

Soy en la medida en la que tomo consciencia de mi hacer, cambiante constante que define un momento, define el instante sin definirme a mí como ser esencial en la presencia de mi misma.

Soy porque existo en un cuerpo, pero seguiré siendo más allá de la existencia física en la manifestación de la trascendencia de mis pensamientos que generan, a quererlo o no, energías que transforman momentos y movimientos.

Soy imperfección que se perfecciona y encuentra que nunca es suficiente aunque parezca demasiado; soy la madrugada que me escucha en ritmos diferentes y solitarios.

Soy el suspiro que desea y el deseo que provoca. Soy el entusiasmo que se expande y el gozo que se extiende. Soy el suspiro que sostiene el éxtasis que cierra el final de un beso y se convierte en regocijo. Soy el susurro que envuelve a la calma que se duerme.

Soy una y dos y tres ideas a la vez, porque logro tener mi punto en paz y desde ahí, mirar hacia todas partes.

Aunque a veces parezca inconclusa … Soy en el camino y son en el destino, por algo decidí el peregrinar.

octubre 9th 2017 Joyas interiores

Noche de verano

Comentarios desactivados en Noche de verano

 

El silencio de esta calurosa noche, mientras mis hombres duermen y yo… Todavía quiero seguir despierta. Profundamente enamorada de ellos.

Ellos son como chocolate con pimienta roja y tinto amaderado. La exuberancia de la delicada complacencia; una exótica, resplandeciente combinación, que evoca tentaciones y desparrama solsticios en el tiempo que se desvanece en las sombras.

La vida, a veces, se hace esperar, se desvanece y se pierde o se esparce hasta explotar. Se transforma, sin darnos casi cuenta, nos absorbe y… La vida nos mata, poquito a poquito…

Sentir la vida que, en un de repente, empieza a existir dentro, ahí en donde el placer toma forma transformando el suspiro en latido y el gemido en palpitaciones, es experimentar el infinito, la inmensa sorpresa de la magia que se expresa, en silencio, escondida.

El tiempo pasa. Origen y consecuencia, dejan sus sueños acurrucados en el silencio de una noche que se disuelve con sabor de tinto amaderado y chocolate amargo con pimienta roja.

Y los amo profundamente.

Peregrinando en el sueño de una noche de verano. Mi sueño, mi noche, mi verano.

Decisiones…

Comentarios desactivados en Decisiones…

 La decisión correcta… Nunca se sabe. El flujo del tiempo es imparable.

Sea cual sea la decisión, siempre es la correcta, porque el tiempo se encarga de acomodar decisiones.

Llorar

Comentarios desactivados en Llorar

Recomiendo llorar siempre que no tengas palabras, para que tu espíritu ría cuando éstas te sobren.

Porque reírse con alguien es también una forma de decir que le amas.

Llorar libera el alma, cuando las palabras no logran expresar su verdadero sentir. Cuando es tanta la felicidad, también el alma llora, porque sólo ella sabe cuánto ha dolido llegar a esa felicidad.

Entonces, llorar es la manifestación más pura del sentir del espíritu y por eso, deberíamos tomarnos más en serio cuando un par de gotas recorren nuestro rostro.

 

Lágrimas.

Peregrina.

Luna

Comentarios desactivados en Luna

La luna es… ¡Masculino!

Descubrir que mi referente femenino por excelencia es la representación masculina de la energía según la tradición árabe-romaní, ha sido … Desconcertante…

Luna… A sus pies he dejado secretos, sueños, anhelos, virtudes y pecados. Luna… Me sentido siempre tan identificada con sus ciclos, la influencia de su redondez y su lenta desaparición, para volver a surgir de la sombra.  No es fácil identificar como símbolo masculino, a un referente que es el femenino por excelencia en las tradiciones en las que me he formado. 

No es sólo eso. Ha sido también desconcertante escuchar que la Luna, según la tradición árabe, ¡no mengua! Siendo masculino, solamente crece, ¡siempre crece!

No puedo trasladar toda esa ideología a mi danza. No me siento cómoda pensando en que Luna es un elemento masculino que rige mi condición de bailarina, en la que manifiesto todo lo femenino que hay en mí. Al bailar, mi femineidad llega a su máxima expresión en cada uno de mis movimientos y se siente totalmente identificada con la redondez plena de la Luna llena y mengua y renace en los ciclos de la expresión de mis caderas cuando recorren círculos y semicírculos que la evocan.

Luna será para mí la manifestación más femenina de la luz en el cielo: la contemplación de su redondez llena mi semblante y me acojo a su presencia cuando la veo reinar plena y majestuosa en la infinita negrura del cielo nocturno. Luna me acuna cuando mengua, me desvela cuando resplandece y me hipnotiza cuando desaparece…

Definitivamente, me sigo identificando con la parte más femenina de la redondez de la luna y su encantador hechizo brillante.

Peregrina lunar.

Un secreto engarzado en el pecho

Comentarios desactivados en Un secreto engarzado en el pecho

Mientras el hombre andaba afuera, haciendo el mundo, la mujer, disipada por naturaleza, presenció -de manera casual, una escena de amor entre el cielo y la tierra.

Ambos, ruborizados, le pidieron a la mujer que, por delicadeza, jamás nombrara en palabras lo que acaba de ver.

Le otorgaron en cambio la danza más sutil, aquella que eternamente daría testimonio de un amor a prueba de todo. Entonces la tierra se le enredó en las caderas a la mujer y el cielo le engarzó un secreto en medio del pecho …
y así han pasado muchos, pero muchos muchos años.

Tradición oral Romani.

La consciencia en equilibrio

Comentarios desactivados en La consciencia en equilibrio

Consciencia Social, debilitada y casi inexistente en nuestros días.  

Observo lo que sucede a mi alrededor y me pongo a pensar que tal vez sea que, cuando las palabras no forman parte de nuestro día a día, entonces podemos estar evitando también su significado. Si las palabras existen es porque, en algún momento, fueron necesitadas para expresar lo que se sentía, lo que se quería transmitir. Si no se usan más… ¿Será que ya no se está transmitiendo más su significado? Por lo pronto, consciencia-social es un par de palabras cuya esencia está en peligro de extinción.

Grande es mi curiosidad cuando escucho palabras extrañas y la necesidad de entenderlas es grande también. Cuando escuché Sofrología, su sonido me movió algo interno que me hizo ir a conocerla y me encontré con una esencia que no esperaba: la consciencia en equilibrio.


El sofrosine sería la puerta para conquistar la prudencia y la sabiduría, que, a su vez, nos llevará a un estado de calma y serenidad espiritual. Para llegar al sofrosine, la vía más adecuada es la palabra, el “terpnos-logos” que consiste en un hablar persuasivo, razonado y acogedor.

Hay una mezcolanza de todo, en donde todo existe pero nada se practica. Areté es la «excelencia» o prominencia en el cultivo de la elocuencia; la raíz etimológica del término es la misma que la de αριστος (aristós,’mejor’), que designa el cumplimiento acabado del propósito o función.

Es un concepto vago que implica un conjunto de cualidades cívicas, morales e intelectuales. Eso dice Carlos Schrader, cuando explica “areté”. El fin de la enseñanza era lograr la areté, que significa capacitación para pensar, para hablar y para obrar con éxito. La excelencia política y ciudadana de los griegos consistía en el cultivo de tres virtudes específicas: andreía (valentía), sofrosine (moderación o equilibrio) y dicaiosine (justicia): estas virtudes formaban un ciudadano relevante, útil y perfecto. A estas virtudes añadió luego Platón una cuarta, la Prudencia, con lo que dio lugar a las llamadas Virtudes Cardinales: la prudencia, la fortaleza y la templanza se corresponderían con las tres partes del alma, y la armonía entre ellas engendraría la cuarta, la justicia. En cierto modo, la areté griega sería equivalente a la virtus, dignidad, honor u hombría de bien romana.

Eudemonía (en griego, εὐδαιμονία, eudaimonia) o plenitud de ser es una palabra griega clásica traducida comúnmente como “felicidad”. Aristóteles lo entendió como ejercicio virtuoso de lo específicamente humano, es decir, la razón. El uso popular del término se refiere a un estado de la mente y alma, relacionado con la alegría o al placer.

Peregrina, entre palabras olvidadas

The Crystal ball, pintura de John William Waterhouse

Del arrebol de la tarde, al conticinio

Comentarios desactivados en Del arrebol de la tarde, al conticinio

Esperaba, como conticinioquien espera que las nubes grises se disipen y vuelvan a iluminar el camino los rayos del sol; como cuando se evapora la bruma en un frío amanecer; como cuando se abre la mano para recibir una gota de rocío colgada de un geranio.

Esperaba, como para ponerle una nota de color distinto al lienzo que comenzaba a desteñirse por la ausencia de su luz. Esperaba y esperaba… hasta que soltó las amarras y decidió zarpar sola. A fin de cuentas, lo único que necesitaba, lo tenía guardado en el bolsillo más pequeño de su corazón.
Así que, sin prisa, pero sin pausa, se dio a la aventura.

Sempiterno le pareció el suspiro que dejó salir, dejando que la nostalgia lo acompañara mientras el arrebol del cielo enmarcaba su deseo. El tiempo pasó, los suspiros se transformaron en lágrimas y las lágrimas en sollozos que se perdieron en susurros poco antes del conticinio.

Peregrinar azul…

Una bruja

Comentarios desactivados en Una bruja

Es curioso, pero las mujeres prefieren que se les vea como diosas, como princesas, como hadas. Sienten que la comparación con esos seres la hace más encantadoras, más bellas, más atractivas y por lo tanto, podrían ser más amadas. Me pongo a pensar y … veo me parece que las diosas son perfectas, difícilmente un hombre estará a su altura; las princesas: bonitas y débiles, esperan siempre a un príncipe que las acompañe; las hadas no pueden dejar de brillar -dejarían de ser hadas. Pero las brujas… las brujas son la perfecta imperfección y toman ventaja de ello.

Una bruja sabe bruja-solarque el universo la modela. Una bruja sabe que todo lo que sucede a su alrededor está conectado en perfecta sincronía con la energía creadora y también comprende y acepta el hecho de que para poder crear, esa gran energía destruye y transforma, la destrucción es sólo una consecuencia, nunca un objetivo.

Una bruja no pretende ser mejor, ni desea ser más hermosa, ni teme que el tiempo pase y deje huellas, ¡al contrario! En cada uno de sus errores manifiesta deseos de superarse a sí misma, reconoce la belleza de su mágico ser interior, único e irrepetible y lo refleja en cada uno de sus movimientos.  El tiempo es su aliado, lo atesora y guarda cada momento permitiendo que se impregne en su ser todo el conocimiento que de él proviene. Una bruja es eterna, pues aunque su cuerpo perece, su espíritu florece en continuación. Más allá de todo lo que observa, encuentra lo bueno y positivo en cada situación, jamás pierde porque nunca piensa en ganar,simplemente actúa siguiendo ese soplo divino que no necesita explicación.

Sus palabras son siempre sinceras, verdades sin contaminación pues no piensan más allá de su sentir, sus miradas son profundas pues no se detienen en la materia que miran, sino que observan la energía que genera la vida que se presenta ante sus ojos. Caminan como si besaran la tierra que pisan y se mueven dejando que el espacio las acaricie.

Una bruja jamás usaría su conocimiento como un prendedor para decorar su ego, antes bien, guardará silencio para mantener en secreto su poder infinito.

Peregrina, ciclo 52.
 

 

Caprichos del día

Comentarios desactivados en Caprichos del día

Alberi Villa D'Este 4
Hay personas que se guían por la “perfección del deber” y se olvidan de la sutileza de la compasión, que es una de las más puras formas del amor.

Cuando tratamos de tener la razón, o insistimos en hacernos notar, o simplemente no toleramos recibir de alguien más una observación… simplemente nos cerramos a esa dulce oportunidad y todo colapsa.

Peregrina Joyazul.