Bailarina

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Un poema de Gabriela Mistral, para celebrar el día de la danza.

La bailarina ahora está danzando
la danza del perder cuanto tenía.
Deja caer todo lo que ella había,
padres y hermanos, huertos y campiñas,
el rumor de su río, los caminos,
el cuento de su hogar, su propio rostro
y su nombre, y los juegos de su infancia
como quien deja todo lo que tuvo
caer de cuello y de seno y de alma.

bailarina En el filo del día y el solsticio
baila riendo su cabal despojo.
Lo que avientan sus brazos es el mundo
que ama y detesta, que sonríe y mata,
la tierra puesta a vendimia de sangre,
la noche de los hartos que ni duermen
y la dentera del que no ha posada.

Sin nombre, raza ni credo, desnuda
de todo y de sí misma, da su entrega,
hermosa y pura, de pies voladores.
Sacudida como árbol y en el centro
de la tornada, vuelta testimonio.

No está danzando el vuelo de albatroses
salpicados de sal y juegos de olas;
tampoco el alzamiento y la derrota
de los cañaverales fustigados.
Tampoco el viento agitador de velas,
ni la sonrisa de las altas hierbas.

El nombre no le den de su bautismo.
Se soltó de su casta y de su carne
sumió la canturia de su sangre
y la balada de su adolescencia.

Sin saberlo le echamos nuestras vidas
como una roja veste envenenada
y baila así mordida de serpientes
que alácritas y libres le repechan
y la dejan caer en estandarte
vencido o en guirnalda hecha pedazos.

Sonámbula, muda en lo que odia,
sigue danzando sin saberse ajena
sus muecas aventando y recogiendo
jadeadora de nuestro jadeo,
cortando el aire que no la refresca
única y torbellino, vil y pura.

Somos nosotros su jadeado pecho,
su palidez exangüe, el loco grito
tirado hacia el poniente y el levante
la roja calentura de sus venas,
el olvido de Dios de sus infancias.

Danzando en mi peregrinar por la vida,
Peregrina

Poesía mística y erotismo espiritual

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Juan de Yepes Álvarez  (España 1542 – 15919), uno de los pilares de la iglesia católica,  no pertenecía a su tiempo, no tenía el espíritu controlado y obediente que la Santa Iglesia, a la que pertenecía, demandaba a sus hijos. Tenía la vida a flor de piel, buscaba la esencia de su espíritu y anhelaba volver a los brazos de su creador, pero su cuerpo y su mente, altamente mortales, cantaban alabanzas con elocuencia erótica.  Quien ha leído el Cantar de los Cantares, notará su gran influencia.

Con tan magistral uso de los sentidos hechos palabra, logró unir la erótica con el espíritu y lo manifestó de forma excelsa en el «CÁNTICO ESPIRITUAL» obra de gran belleza lírica en donde las palabras alcanzan la perfección de la expresión del espíritu. Como dijera Octavio Paz «La relación entre erotismo y poesía es tal que puede decirse, sin afectación, que el primero es una poética corporal y que la segunda es una erótica verbal. Ambos están constituidos por una oposición complementaria. El lenguaje es capaz de dar nombre a lo más fugitivo y evanescente: la sensación.»

Deleitarse con estas palabras y alcanzar el estado mágico para poder comprenderlas, lleva un poco de tiempo. A lo mejor una copa de Pascual Toso sería de deliciosa, cálida y amigable compañía.

Cántico Espiritual
San Juan de la Cruz

Canciones entre el alma y el Esposo

Esposa

1. ¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

2. Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero:
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.

3. Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

Pregunta a las criaturas

4. ¡Oh bosques y espesuras,
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado!
Decid si por vosotros ha pasado.

Respuesta de las criaturas

5. Mil gracias derramando
pasó por estos Sotos con presura,
e, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.

Esposa

6. ¡Ay, quién podrá sanarme!
Acaba de entregarte ya de vero:
no quieras enviarme
de hoy más ya mensajero,
que no saben decirme lo que quiero.

7. Y todos cuantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.

8. Mas ¿cómo perseveras,
¡oh vida!, no viviendo donde vives,
y haciendo porque mueras
las flechas que recibes
de lo que del Amado en ti concibes?

9. ¿Por qué, pues has llagado
aqueste corazón, no le sanaste?
Y, pues me le has robado,
¿por qué así le dejaste,
y no tomas el robo que robaste?

10. Apaga mis enojos,
pues que ninguno basta a deshacellos,
y véante mis ojos,
pues eres lumbre dellos,
y sólo para ti quiero tenellos.

11. ¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!

12. ¡Apártalos, Amado,
que voy de vuelo!

El Esposo

Vuélvete, paloma,
que el ciervo vulnerado
por el otero asoma
al aire de tu vuelo, y fresco toma.

La Esposa

13. Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,

14. la noche sosegada
en par de los levantes del aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

15. Nuestro lecho florido,
de cuevas de leones enlazado,
en púrpura tendido,
de paz edificado,
de mil escudos de oro coronado.

16. A zaga de tu huella
las jóvenes discurren al camino,
al toque de centella,
al adobado vino,
emisiones de bálsamo divino.

17. En la interior bodega
de mi Amado bebí, y cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sabía;
y el ganado perdí que antes seguía.

18. Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa;
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa:
allí le prometí de ser su Esposa.

19. Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal en su servicio;
ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es mi ejercicio.

20. Pues ya si en el ejido
de hoy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me he perdido;
que, andando enamorada,
me hice perdidiza, y fui ganada.

21. De flores y esmeraldas,
en las frescas mañanas escogidas,
haremos las guirnaldas
en tu amor florecidas
y en un cabello mío entretejidas.

22. En solo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello,
y en él preso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste.

23. Cuando tú me mirabas
su gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían.

24. No quieras despreciarme,
que, si color moreno en mi hallaste,
ya bien puedes mirarme
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mi dejaste.

25. Cogednos las raposas,
que está ya florecida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hacemos una piña,
y no parezca nadie en la montiña.

26. Detente, cierzo muerto;
ven, austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran sus olores,
y pacerá el Amado entre las flores.

Esposo

27. Entrado se ha la esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos deI Amado.

28. Debajo del manzano,
allí conmigo fuiste desposada.
allí te di la mano,
y fuiste reparada
donde tu madre fuera violada.

29. A las aves ligeras,
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores,

30. Por las amenas liras
y canto de serenas os conjuro
que cesen vuestras iras,
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más seguro.

Esposa

31. Oh ninfas de Judea!,
en tanto que en las flores y rosales
el ámbar perfumea,
morá en los arrabales,
y no queráis tocar nuestros umbrales

32. Escóndete, Carillo,
y mira con tu haz a las montañas,
y no quieras decillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas

Esposo

33. La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha hallado.

34. En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.

Esposa

35. Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte ó al collado
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.

Serge Marshennikov-836. Y luego a las subidas
cavernas de la piedra nos iremos,
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos,
y el mosto de granadas gustaremos

37. Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía,
y luego me darías
allí, tú, vida mía,
aquello que me diste el otro día:

38. El aspirar del aire,
el canto de la dulce Filomena,
el soto y su donaire,
en la noche serena,
con llama que consume y no da pena

39. Que nadie lo miraba,
Aminadab tampoco parecía,
a vista de las aguas descendía.

La relación de la poesía con el lenguaje es semejante a la del erotismo con la sexualidad. Octavio Paz… una vez más.

Peregrina, emocional controlada, neurótica obsesiva, afectiva intensa, moderada.

abril 23rd 2014 Joyas de todos los días

Lo esencial de los esenciales

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¿Por qué la aromaterapia y los aceites esenciales sí funcionan?

El uso de aceites esenciales tiene su fundamento científico en la actividad eléctrica tanto del cuerpo humano como el de los aceites. El cerebro humano tiene una frecuencia que oscila de los 72 a los 90 Mhz, mientras que los aceites esenciales tienen frecuencias que van de los 52 Mhz hasta los 320 Mhz, como es el caso del aceite de rosas. rosamosquetaDurante la respiración, debido a los radicales libres que bombardean en cuerpo humano, las frecuencias disminuyen, lo mismo ocurre con la alimentación, con la aplicación de algunos productos, incluso con los pensamientos, pues los pensamientos negativos bajan la frecuencia en 12 Mhz, mientras que los pensamientos positivos la incrementan 10 MHZ.

Cdaa uno especial para algo, perfecto para todo… Es mejor mezclarlos con aceite de almendras dulces si se van a frotar sobre la piel que debe estar limpia. Si se va a usar como aromaterapia, entonces puede ir solo. Entre los que más uso están:

aceites esencialesAceite de orégano, con propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias.
Aceite de tomillo, que inhibe el crecimiento de microorganismos infecciosos.
Aceite de albahaca, con efecto antiespasmódico.
Aceite de ciprés, que mejora la circulación y reduce la inflamación.
Aceite de gaulteria, indicado para huesos y articulaciones.
Aceite de mejorana, relajante muscular y antiespasmódico.
Aceite de menta, que se aplica al final para potenciar el efecto del resto de los aceites y tiene propiedades calmantes y antimicrobianas.
Aceite de rosas (mi consentido), con propiedades antidepresivas, antisépticas, para aliviar el insomnio y el nerviosismo.
Aceite de lavanda (mi favorito)  con propiedades analgésicas, regenerador de la piel, antimicrobiano, antiséptico, tranquilizante.

aceite esencialHay muchos, muchos más… limón, bergamota, anís, sándalo, caléndula, árbol del té, cúrcuma, aranjo, ylang ylang, melisa, geranio, incienso, jazmín, manzanilla, salvia, canela, jengibre, ¡infinita la lista!

La esencia se encuentra en el peregrinar.

marzo 23rd 2014 Joyas de todos los días

La impermanencia de la olarasca

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José Emilio Pacheco ha pasado a la eternidad y seguirá presente en la impermanencia de nuestros pensamientos.   Sus palabras ahora son  como el mar, siempre tocando nuestros corazones, guijarros que esperan las olas de ideas que refresquen los sentimientos.

agua en las rocas

EL MAR SIGUE ADELANTE

Entre tanto guijarro de la orilla
no sabe el mar
en dónde deshacerse

¿Cuándo terminará su infernidad
que lo ciñe
a la tierra enemiga
como instrumento de tortura
y no lo deja agonizar
no le otorga un minuto de reposo?

Tigre entre la olarasca
de su absoluta impermanencia
Las vueltas
jamás serán iguales
La prisión
es siempre idéntica a sí misma

Y cada ola
quisiera ser la última
quedarse congelada
en la boca de sal y arena
que mudamente
le está diciend
o siempre:
Adelante

Belleza, el arte del tiempo en movimiento

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belleza-tagliafierroLa belleza es fugaz. Encanta e inspira. Crea y nos recreamos al conteplarla. Desde siempre ha existido el deseo de poseerla, de inmortalizarla, de detener e tiempo que pudiese cambiarla. Creo que eso es lo que deseaban hacer tantos pintores al plasmar lo que les gustaba en lienzos que han permanecido inmóviles por tantos años… siglos.

Entonces llega Rino Stefano Tagliafierro, un Milanés, freelancer de la industria del video para lograr la transformación de inmovilidad de los detalles de la belleza sorprendiéndonos con el sutil movimiento de la vida misma.

Cinco meses de trabajo en los que, cuidando meticulosamente el no exagerar los movimientos para no perder la sutilieza de la belleza de sentimientos que deseaba transmitir. Durante este tiempo, procesó individualmente cada obra con retoques utiizando el programa Photoshop, después utilizó la técnica «digital cut out» que consiste en cortar partes de la obra y dibujarlas a través de un largo y meticuloso proceso de “restauración”. Finalmente, le dio moviiento a la imagen usando las animaciones y gráficas del programa After Effects.

Hay historias detrás de cada obra y uniéndolas nos da una idea de la fugacidad y la brevedad de la existencia. Desde la sonrisa de un niño pasando por los silenciosos suspiros del éxtasis erótico hasta el dolor y la muerte.  Sombras y luz maravillosamente digitalizadas.

La obra favorita de Stefano: El Nacimiento de Venus, William-Adolphe Bouguereau. La gran ausente: La incredulidad de Santo Tomas, de Caravaggio. El gran orgullo italiano: El Juicio Final y El Rapto de Prosepina, ambas de Miguel Ángel. Y… si él no hubiese sido Rino Stefano Tagliafierro, le habría gustado ser Yoshimoto Nara. Curiosidades del artista.

Peregrinando en el arte… En orden de aparición:
Asher Brown Durand – The Catskill Valley‬
Thomas Hill – Emerald Bay, Lake Tahoe
Albert Bierstadt – Among the Sierra Nevada Mountains
Ivan Shishkin – Forest edge
James Sant – Frau und Tochter‬
William Adolphe Bouguereau – L’Innocence
William Adolphe Bouguereau – Song of the Angels
Ivan Shishkin – Bach im Birkenwald
William Adolphe Bouguereau – Le Baiser
William Adolphe Bouguereau – Nature’s Fan- Girl with a Child
William Adolphe Bouguereau – The Motherland
Ivan Shishkin – Morning in a Pine Forest
William Adolphe Bouguereau – The Nut Gatherers
William Adolphe Bouguereau – Two Sisters
William Adolphe Bouguereau – Not too Much to Carry
Thomas Cole – The Course of Empire: Desolation
Martinus Rørbye – Entrance to an Inn in the Praestegarden at Hillested
William Adolphe Bouguereau – Sewing
William Adolphe Bouguereau – The Difficult Lesson
William Adolphe Bouguereau – The Curtsey
William Adolphe Bouguereau – Little Girl with a Bouquet
Claude Lorrain – Pastoral Landscape
William Adolphe Bouguereau – Cupidon
William Adolphe Bouguereau – Admiration
William Adolphe Bouguereau – A Young Girl Defending Herself Against Eros
William Adolphe Bouguereau – Dawn
William Adolphe Bouguereau – L’Amour et Psych
William Adolphe Bouguereau – Spring Breeze
William Adolphe Bouguereau – The Invation
William Adolphe Bouguereau – Nymphs and Satyr
William Adolphe Bouguereau – The Youth of Bacchus
William Adolphe Bouguereau – The Birth of Venus
William Adolphe Bouguereau – The Nymphaeum
Gioacchino Pagliei – Le Naiadi
Luis Ricardo Falero – Faust’s Dream
Luis Ricardo Falero – Reclining Nude
Jules Joseph Lefebvre – La Cigale
John William Godward – Tarot of Delphi
Jan van Huysum – Bouquet of Flowers in an Urn
Adrien Henri Tanoux – Salammbo
Guillaume Seignac – Reclining Nude
Tiziano – Venere di Urbino
Louis Jean François Lagrenée – Amor and Psyche
Correggio – Giove e Io
François Gérard – Psyché et l’Amour
John William Godward – Contemplatio
John William Godward – Far Away Thought
John William Godward – An Auburn Beauty
William Adolphe Bouguereau – Flora And Zephy
Louis Jean François Lagrenée – Amor and Psyche
Fritz Zuber-Bühle – A Reclining Beauty
Paul Peel – The Rest
Guillaume Seignac – L’Abandon
Victor Karlovich Shtemberg – Nu à la peau de bete
Pierre Auguste Cot – Portrait Of Young Woman
Ivan Shishkin – Mast Tree Grove
Ivan Shishkin – Rain in an oak forest
William Adolphe Bouguereau – Biblis
William Adolphe Bouguereau – Elegy
Marcus Stone – Loves Daydream End
William Adolphe Bouguereau – Head Of A Young Girl
Hugues Merle – Mary Magdalene in the Cave
Andrea Vaccaro – Sant’Agata
Jacques-Luois David – Accademia (o Patroclo)
Michelangelo Merisi da Caravaggio – San Giovanni Battista
Roberto Ferri – In Nomine Deus
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Cristo alla colonna
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Incoronazione di spine
Paul Delaroche – L’Exécution de lady Jane Grey en la tour de Londres, l’an 1554
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Decollazione di San Giovanni Battista
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Sacrificio di Isacco
Guido Reni – Davide e Golia
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Giuditta e Oloferne
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Davide e Golia
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Salomè con la testa del Battista
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Davide con la testa di Golia
Jakub Schikaneder – All Soul’s Day
Michelangelo Merisi da Caravaggio – San Gerolamo scrivente
Guido Reni – San Gerolamo
Pieter Claesz – Vanitas
Gabriel von Max – The Ecstatic Virgin Anna Katharina Emmerich
William Adolphe Bouguereau – Portrait of Miss Elizabeth Gardner
Jan Lievens – A young girl
Johannes Vermeer – Portrait of a Young Girl
Luis Ricardo Falero – Moonlit Beauties
Joseph Rebell – Burrasca al chiaro di luna nel golfo di Napoli
Luis Ricardo Falero – Witches going to their Sabbath
William Adolphe Bouguereau – Dante And Virgil In Hell
Théodore Géricault – Cheval arabe gris-blanc
Peter Paul Rubens – Satiro
Felice Boselli – Skinned Head of a Young Bull
Gabriel Cornelius von Max – Monkeys as Judges of Art
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Medusa
Luca Giordano – San Michele
Théodore Géricault – Study of Feet and Hands
Peter Paul Rubens – Saturn Devouring His Son
Ilya Repin – Ivan il Terribile e suo figlio Ivan
Franz von Stuck – Lucifero Moderno
Gustave Doré – Enigma
Arnold Böcklin – Die Toteninsel (III)
Sophie Gengembre Anderson – Elaine
John Everett Millais – Ophelia
Paul Delaroche – Jeune Martyre
Herbert Draper – The Lament for Icarus
Martin Johnson Heade – Twilight on the St. Johns River
Gabriel Cornelius von Max – Der Anatom
Enrique Simonet – Anatomía del corazón
Thomas Eakins – Portrait of Dr. Samuel D. Gross (The Gross Clinic)
Rembrandt – Lezione di anatomia del dottor Tulp
Peter Paul Rubens – Die Beweinung Christi
Paul Hippolyte Delaroche – Die Frau des Künstlers Louise Vernet auf ihrem Totenbett
Elizabeth Jane Gardner Bouguereau – Too Imprudent
William-Adolphe Bouguereau – The Prayer
Michelangelo Merisi da Caravaggio – Amorino dormiente
Augustin Théodule Ribot – St. Vincent (of Saragossa)
Caspar David Friedrich – Abtei im eichwald

Escribir Tiene Espíritu De Nada

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Orlando González Esteva dice que «escribir tiene espíritu de nada». ¿Será porque al poner los pensamientos en letras, la mente se pierde entre ideas vagas que trata de salvar en imágenes que crea palabra a palabra, de ilusiones o deseos, recuerdos o sueños? A nada saben las palabras cuando no están acompañadas de los puntos y las comas que las unen para dar a luz párrafos que evocan historias.

mariposa transparente

Escribir tiene espíritu de nada.
Hay que revolotear en el abismo
y cortarse las alas que uno mismo
tiende sobre su sombra alucinada.

Y caer desde nunca, desde cada
vértice en el perfecto mecanismo
del azar que celebra en su mutismo
la creación, esa fábula encarnada.

Y yacer en las márgenes del sueño
donde la realidad es un pequeño
pez que burla las redes de la aurora

y revuelve las aguas del pasado
donde Dios se contempla ensimismado
y padece la luz que nos devora.

Escribir tiene espíritu de nada que se transforma en todo.

Peregrina.

Todo fue bueno, por malo que pudiera haber parecido

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Hubo nubes y grandes aguaceros, pero después salió siempre el sol y, de vez en vez, también arco Iris dibujaron los espacios entre la luz y el gris, discretos o despampanantes, dependiendo del humor del cielo.

sparkling seaHubo desconcierto y angustia, pero nunca faltó la decisión y la paciencia que permitieron encontrar la armonía que me hizo regresar al punto estable para poder dar el salto con impulso firme.

Hubo tristeza y desesperanza, pero nunca faltaron palabras de aliento y abrazos amorosos que me infundieron paz para retomar fuerzas y encontrar respuestas con razones para seguir sonriendo.

Hubo dolor, pero también consuelo; amarguras acompñadas de buenos sabores que contrastaron y aumentaron la capacidad de disfrutar la variedad del gusto; soledad suficiente para encontrar el silencio necesario que fortaleció el corazón y le dio luz y alegría para compartir en los momentos de salamera compañía.

De todo hubo, y todo fue bueno. Nada faltó, lo que llegó con dificultad se disfrutó con mayor facilidad y lo que cayó en gracia, elevó el corazón hasta puntos sin gravedad en donde las alas pudieron expandirse tan amplias como son.

Gracias al año que terminó. Estoy enamorada y lista para recibir lo que esté dispuesto a darme este nuevo que comienza.

Siempre Peregrina de senderos nuevos.

Ángel bromista

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angel

Querido Ángel bromista, vas a tener que pagar la cuenta del cardiólogo … ja ja ja 😉

diciembre 28th 2013 Joyas de todos los días

Llenarnos de pasión, entre el desierto y el oasis

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Anoche sentí haber escuchado en medio del delirio saturador del monólogo de Dupeyrón, lo que hace dos siglos fue escrito en el silencio apasionado de la poesía  trascendental y realista del filósofo y poeta norteamericano Walt Whitman.  Vivir de manera original, rompiendo paradigmas en las últimas décadas de 1800, seguramente no era cosa fácil; tal vez por eso sus palabras siguen tan vigentes o más que en esos tiempos.

oasis grises

NO TE DETENGAS
Walt Whitman 

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores:
el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes.

Huye.

«Emito mis alaridos por los techos de este mundo»,
dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.

Vívela intensamente,
sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros «poetas muertos»,
te ayudan a caminar por la vida

La sociedad de hoy somos nosotros:
Los «poetas vivos».

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.

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Aprender de mis desiertos y gozarme en mis oasis.

Oasis, fotografiado por Nam In Geun.

Me conecto

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025Conectarme con la a tierra, sentirme parte de ella es una práctica simple pero muy poderosa. Al conectar mis sentidos con la tierra, desde la planta de mis pies encuentro mi fortaleza. A través de la conexión con la tierra restauro el equilibrio en mi cuerpo y en mi mente. Estoy inmóvil. Dejo que mis pies reciban la sensación, de la hierba, de la arena, del piso, el agua, las piedras … … siento su temperatura, su textura. Recibo su vida. Respiro. Camino. Bailo. Imagino que mis raíces, profundas y extendidas a mi alrededor se mezclan con la tierra misma. Levanto mis brazos y esa energía explota y me envuelve. Mi aura se expande, movimiento que se convierte en alegría. Me transformo, soy una con la tierra, soy una con el aire. Soy infinita. Soy bruja.

Peregrina